Llevamos dos años de andadura, en una nueva etapa de un histórico restaurante de Labastida en marcha desde 1976. Mari Carmen desde la atención al cliente y el trato en sala, Dani tratando desde los fogones, los productos con mimo y técnica y Lucia desde el conocimiento detallista del mundo del vino.

Damos valor a la comida tradicional, sin renunciar a toques de modernidad que nos hacen diferentes. Y junto a la comida, la bebida, totalmente acompasada. Apostamos por el asesoramiento experto en vinos y el acompañamiento de los mismos en línea con la gastronomía. Una oferta adecuada en precio pero sobretodo en referencias de calidad, sorprendentes, seleccionadas personalmente desde la vinoteca propia del restaurante.

Somos conscientes de que no todo el mundo puede salir contento, porque eso es muy difícil, pero que nadie dude que nuestro objetivo es que toda la gente que nos visitéis, disfrutéis de una grata experiencia en nuestro restaurante, escenario de piedra vista con gran tradición en Labastida.